
Un integrante de la Mesa de Seguridad de Guerrero informa que los saqueos y la rapiña que ocurrieron en Acapulco después del huracán Otis parecen haber sido provocados intencionalmente por grupos del crimen organizado. Los primeros saqueos se dieron al día siguiente del huracán, cuando la población aún tenía comida y agua en sus casas. Inicialmente saquearon tiendas OXXO, que carecen de suficiente seguridad, y luego se pasaron a los minisúper y supermercados, ingresando de manera organizada. Posteriormente, los delincuentes se dirigieron a las tiendas departamentales y plazas comerciales, centrándose en los cajeros automáticos y la mercancía de valor, como joyas y relojes. La Cruz Roja Mexicana pide donaciones para apoyar a las personas afectadas, y la Semar ha repartido despensas, agua y canastas básicas entre la población damnificada. Finalmente, un residente de 74 años recuerda su experiencia sobreviviendo a huracanes anteriores en la zona.