La tasa de inflación general anual de México aumentó en la primera quincena de noviembre cuando las tarifas eléctricas más bajas del verano llegaron a su fin en una docena de ciudades.
La tasa general para el período del 1 al 15 de noviembre fue de 4.32%, informó el jueves el instituto nacional de estadísticas INEGI, ligeramente superior a la lectura de 4.26% para todo el mes de octubre.

Como nota positiva, la tasa de inflación subyacente anual, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, disminuyó al 5,31% desde el 5,5% en octubre.
Entre los impulsores de la inflación se encuentran los alimentos procesados, las bebidas y el tabaco, que fueron un 6,8% más caros que el año anterior, y las matrículas escolares, que aumentaron un 6,6% anual.
Un aumento de los precios de la electricidad en 11 ciudades contribuyó a la tasa de inflación general ligeramente más alta en la primera mitad del mes y, en mayor medida, al aumento quincenal del 0,63%.
Los precios de la energía aumentaron 22.3% a nivel nacional en comparación con la segunda quincena de octubre al finalizar las tarifas de verano en Mexicali, Ciudad Juárez, Culiacán, Chihuahua, Hermosillo, Matamoros, Colima, La Paz, Huatabampo, Jiménez y Esperanza.

El aumento en el costo de la electricidad fue mayor que el de cualquier otro producto o servicio individual reportado por el INEGI.
El precio del tomate verde se disparó 18.8% respecto a la segunda quincena de octubre, el chile poblano se encareció 14.3%, los boletos de avión aumentaron 11.6% y los proveedores de servicios profesionales cobraron a sus clientes un 8.7% extra.
Los bienes y servicios que más bajaron de precio quincenalmente fueron las limas (-15,8%); calabacín (-5,3%); cebollas (-3,9%); y hoteles (-3,8%).
El repunte de la inflación al 4,32% –ligeramente superior al pronóstico de consenso de los economistas encuestados por Reuters y Bloomberg– se produjo después de que la tasa general anual disminuyera durante nueve meses consecutivos entre febrero y octubre.
La inflación ha estado por encima de la meta del 3% del Banco de México, más o menos un punto porcentual, durante casi tres años. Con el objetivo de controlar la inflación, el banco central inició un ciclo de endurecimiento de la política monetaria en junio de 2021, añadiendo 725 puntos básicos a su tipo de interés de referencia hasta alcanzar el 11,25% en marzo pasado, un máximo histórico.
La junta del banco mantuvo esa tasa en cinco reuniones posteriores de política monetaria, y se espera que lo haga nuevamente cuando sus miembros se reúnan por última vez este año el 14 de diciembre.
La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez, dijo la semana pasada que los recortes a la tasa de interés clave se producirán cuando las condiciones macroeconómicas lo permitan, y agregó que “no vemos eso para el resto de este año”.
Se considera probable un recorte inicial a la tasa récord del 11,25% en el primer o segundo trimestre de 2024, siempre que la inflación vuelva a la tendencia a la baja observada durante la mayor parte de 2023.
con informes de Milenio