Migrantes en la ciudad sureña de Tapachula muestran una pancarta en apoyo a los afectados por el huracán Otis en Acapulco. El grupo también celebró un servicio de oración para recordar a quienes perdieron la vida en la tormenta. (Damián Sánchez/Cuartoscuro)
30 de octubre: Huachinango, Puebla
El floricultor José Pérez Ahuacatitla y su familia recolectan caléndulas de los campos para venderlas al borde de la carretera y usarlas en los altares tradicionales del Día de Muertos. (Estrella Josento/Cuartoscuro)
1 de noviembre: Acapulco, Guerrero
A pesar de los estragos causados por el huracán Otis, los habitantes de Acapulco recogieron flores en sus casas para los tradicionales altares del Día de Muertos. (Rogelio Morales/Cuartoscuro)
1 de noviembre: Cancún, Quintana Roo
Los devotos de la Santa Muerte oran por protección en el mar. La Santa Muerte es seguida por muchos en los márgenes de la sociedad mexicana, incluidos pescadores, taxistas y trabajadoras sexuales. (Elizabeth Ruiz/Cuartoscuro)
1 de noviembre: Ciudad de México
Cientos de personas visitaron la monumental ofrenda en el Zócalo de la Ciudad de México. El altar de este año estuvo dedicado a la memoria del héroe revolucionario Pancho Villa. (Andrea Murcia/Cuartoscuro)
2 de noviembre: Ciudad de México
Visitantes del Zócalo en el centro de la Ciudad de México vestidos como fantasmas. (Victoria Valtierra/Cuartoscuro)
2 de noviembre: Huitziltepec, Guerrero
En el Día de Muertos, este pueblo indígena, donde poco más del 90% de su población continúa hablando náhuatl, personas de todas las edades salen al anochecer de sus casas para dirigirse al cementerio y colocar velas de parafina sobre las tumbas de sus seres queridos. (Dassaev Téllez/Cuartoscuro)