Las autoridades mexicanas han tomado la decisión de imponer restricciones severas que afectarán a millones de residentes en la capital, en una medida sin precedentes.
La Comisión Nacional de Agua de México (Conagua) y la alcaldesa de la ciudad anunciaron estas medidas en una conferencia de prensa. Sin embargo, la información en redes sociales se difundió apenas cuatro horas antes de su entrada en vigor.
La situación crítica se debe a la sequía que afecta a los embalses de la Ciudad de México, especialmente al sistema de Cutzamala, una red vital que abastece a más de 20 millones de personas en el Valle de México.
El nivel de agua en este sistema ha alcanzado mínimos históricos, con un 44% menos de agua de lo habitual para esta época del año debido a la inusual escasez de lluvias.
Las restricciones, que comenzaron el 17 de octubre con un recorte del 8%, se intensificaron en la medianoche del viernes con un 25% adicional en el caudal total.
Doce vecindarios, mayormente en la parte oeste de la ciudad, sentirán una disminución en la presión del agua durante los próximos meses. Aunque no se especifica la duración exacta de estas medidas, se espera que se mantengan hasta la temporada de lluvias, que no comienza hasta mayo del próximo año.
Este anuncio representa un hecho sin precedentes, ya que México nunca había implementado medidas tan estrictas y prolongadas por la sequía.
Se prevé que la situación se agravará con la intensificación de las condiciones de sequía en los últimos cuatro años, atribuidas al cambio climático y a patrones más intensos de El Niño. Con más del 75% del país experimentando sequía y el 93% del Valle de México afectado, la población se enfrenta a una situación sin precedentes que requerirá adaptación y conciencia del uso del agua.
(Con información de AP)