La agencia de calificación crediticia Moody’s Ratings ha cambiado la perspectiva de la calificación crediticia de México de “estable” a “negativa”, lo que indica la posibilidad de una potencial rebaja en la calificación del país en la próxima revisión.
En su comunicado, Moody’s menciona que esta modificación se debe al debilitamiento en la formulación de políticas y el entorno institucional de México, lo cual podría tener un impacto negativo en los resultados fiscales y económicos.
#Entérate | Moody’s cambió la perspectiva de calificación crediticia de México de estable a negativa, por “formulación de políticas y entorno institucional” pic.twitter.com/7j4Oz0mz6A
— Azucena Uresti (@azucenau) November 14, 2024
A pesar del cambio en la perspectiva, Moody’s ha reafirmado la calificación soberana de México en Baa2. Sin embargo, la agencia advierte sobre la creciente rigidez del gasto y el deterioro en la asequibilidad de la deuda pública, lo cual dificulta la consolidación fiscal, especialmente después de la ampliación del déficit público en 2024.
Moody’s también expresa preocupación por la reforma judicial impulsada por el gobierno mexicano, ya que esto podría afectar negativamente tanto la fortaleza económica como la fiscal del país al erosinar los controles y contrapesos del sistema judicial.
Factores por la negativa de Moody’s
Otro factor considerado negativo por Moody’s es la posibilidad creciente de que los pasivos contingentes derivados de Petróleos Mexicanos (Pemex) se materialicen en el balance público.
La falta de restauración de la sostenibilidad de la deuda a largo plazo de Pemex podría aumentar los riesgos fiscales para el gobierno mexicano.
A pesar de estos desafíos, Moody’s destaca que la calificación de México aún se beneficia de una economía sólida y diversa, así como de los potenciales beneficios del nearshoring. La prudente historia de políticas fiscales y monetarias también ha contribuido a mantener la calificación del país.