El vocero nacional del Infonavit, Gustavo Rivera, se refirió a la propuesta de reforma para que este organismo pueda construir directamente vivienda económica, por medios propios o en asociación con un privado, incluso mediante acuerdos con los estados.
Señaló que se busca así generar una oferta asequible para los ciudadanos, pues indicó que hay un déficit de más de 8 millones de viviendas de interés social en el país.
«Si los desarrolladores, la industria no está atendiendo ese déficit, pues la idea de la iniciativa de reforma que presentó el presidente de la República, el objetivo es que se atienda ese déficit de vivienda, que el Infonavit tome cartas en el asunto y con los recursos económicos que tiene, se genere algo que sea de utilidad para la gente», expresó.
Mencionó que hoy en el mercado esta vivienda no existe como debería, en el rango de 400 a 600 mil pesos por unidad.
Cuestionado sobre la eliminación del subsidio para la vivienda económica, que ha sido una queja del sector desarrollador durante la actual administración federal, pues los trabajadores utilizaban este recurso como anticipo para adquirir su casa, el funcionario aseguró que los subsidios no se cancelaron, sino que se reorientaron, y si los desarrolladores de vivienda dejaron de construir vivienda nueva, esa fue una decisión de ellos, no una orden de Infonavit.
«Lo que anteriormente el Instituto otorgaba al trabajador como subsidio se canalizo a programas que maneja la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), que depende de la Sedatu, y ese dinero ha servido para que miles de personas que ganan menos de 10 mil pesos al mes accedan a una vivienda», expresó.
Aseguró que los desarrolladores dejaron de construir vivienda de interés social desde el 2015.
«Antes se construía vivienda donde no había servicios, centros urbanos alejados de donde la gente tenía su empleo, su escuela y eso generó un caos, por ello muchísima vivienda no se estaba pagando, se cayó en una excesiva cartera vencida y por otro lado miles de viviendas que terminaron como en Coahuila y Torreón, abandonadas», mencionó Rivera.
Por su parte, Gustavo Ernesto Díaz Gómez, delegado del Infonavit en Coahuila, dijo que la propuesta de reforma para la Comarca Lagunera debe ser vital, porque es la oportunidad en que este Instituto pueda construir y sobre todo, colaborar a que se tengan opciones de vivienda.
Mencionó que el objetivo es lograr un arrendamiento para el trabajador que no vaya más allá del 30 por ciento de su ingreso mensual, lo cual le va dar una seguridad y estabilidad. Se contempla que al paso de 10 años y tomando en cuenta todos los pagos realizados, se conviertan en dueños de la casa.
Rivera dijo que el llamado es a deliberar y sacar leyes secundarias, en el marco de la propuesta del Gobierno federal.