Un grupo de científicos internacionales, incluidos académicos de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) — utilizará tecnología de punta para buscar cámaras ocultas dentro de la icónica antigua pirámide de Chichén Itzá.
El objetivo de esta investigación es “El Castillo”, una pirámide escalonada de 30 metros de altura que domina el sitio arqueológico de Chichén Itzá en el estado de Yucatán y que también es conocida como el Templo de Kulkulcán.

El estudio, que se llevará a cabo este verano, se basará en un proceso no invasivo que utiliza radiografía de muones de rayos cósmicos para observar el interior de estructuras selladas. El proceso, conocido como Arqueometría No Invasiva Usando Muones (NAUM), se utilizó para obtener una imagen clara de un corredor de 30 pies dentro de Egipto. La gran pirámide de Giza el año pasado.
Los investigadores, liderados por Arturo Menchaca Rocha, exdirector del Instituto de Física de la UNAM, y Edmundo García Solís, de la Universidad Estatal de Chicago, pretenden obtener una imagen precisa del interior de la pirámide para determinar si en su interior se esconden cámaras secretas. la subestructura.
Los científicos primero trazarán un mapa de las dos cámaras conocidas dentro de “El Castillo”, conocidas como “El Jaguar” y “Chac Mool”, para confirmar la viabilidad del sistema NAUM. Luego procederán a realizar un examen detallado de toda la pirámide.
Se espera que el proceso dure unos seis meses.
¿Qué es la muografía?
La muografía es una tecnología no destructiva y de rápido desarrollo que utiliza muones de rayos cósmicos, radiación natural procedente del espacio. Realiza un seguimiento de la cantidad de muones que pasan naturalmente a través de un objeto objetivo para determinar la densidad de la estructura interna inaccesible.
El muón es una de las partículas subatómicas fundamentales, los componentes básicos del universo.
García explicó que los muones son partículas cargadas similares a los electrones pero que pesan más de 207 veces más. Debido a su mayor masa, cuando están cargados de energía pueden penetrar más profundamente en la materia.
en un boletínLa UNAM explicó que los investigadores utilizarán un detector con sensores de centelleo de plástico que convierten la energía en pulsos de luz y los resultados se transmitirán a los investigadores a través de Internet.

Los datos recopilados ayudarán a los investigadores a identificar cambios en la densidad dentro de la pirámide que pueden producir un patrón que indique un vacío.
Esta técnica se utilizó anteriormente para explorar la famosa Pirámide del Sol en Teotihuacán.
¿Quién financia el estudio?
La investigación contó con la aprobación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, con financiamiento de la UNAM y la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
En el estudio también participan académicos de la Universidad de Virginia y la Universidad Dominicana, al igual que Fermilab, un Laboratorio de física de partículas y aceleradores en Estados Unidos..
con informes de El Economista y La Jornada Maya