Ambrosio Velasco Gómez, aspirante a la Rectoría de la UNAM, planteó que habría que repensar la formas de examen de admisión a la Universidad Nacional, para poner un piso parejo para todos los aspirantes de una nación pluricultural.
Yo creo que los exámenes de admisión tienen que también adecuarse, no rebajarse, primero adecuarse a la diversidad de conocimientos y saberes y no establecer una única referencia, un único paradigma de saberes, de ciencias y humanidades, tenemos que ampliar ese horizonte cognoscitivo.
En una nación multicultural, los exámenes de admisión no pueden ser parejos, porque no hay un único saber estándar, y eso tiene que tomarse en cuenta y no de manera caritativa, sino reconocer qué tipo de habilidades, de conocimientos son necesarios desarrollar. Equidad, que no es igual a la aritmética, es tomar en cuenta las diferencias para poder ser justos”, argumentó.
En entrevista con Excélsior, el exdirector de la Facultad de Filosofía y Letras, consideró que podrían aplicarse diferentes tipos de examen, de acuerdo al perfil cognoscitivo de los aspirantes.
Si lo que queremos hacer es innovación intercultural, pues entonces los saberes tradicionales van a ser muy importantes y pensar cómo se pueden articular. El desarrollo de habilidades para articular saberes de manera creativa, debe ser tomado en cuenta y deben ser, sí, yo creo que diferenciados, sobre todo en zonas que han estado marginadas y donde podemos desarrollar centros interculturales bajo un nuevo paradigma, no podemos elaborar un examen de admisión bajo un paradigma absolutamente ajeno. Yo visualizaría varios exámenes”, comentó.
En este contexto, habló de su propuesta de crear redes de centros comunitarios, integrales, interculturales y transdisciplinarios en lugares con poca presencia de la UNAM, en donde se integre la enseñanza presencial y también a distancia a nivel bachillerato y licenciatura.
Y entonces no es que vengan, sí hay que abrir posibilidades para que haya maestros, estudiantes, en la Universidad, provenientes de comunidades indígenas, pero eso no es suficiente, la Universidad tiene que ir también allá, no es simplemente abrir las puertas para que vengan acá, porque las becas, por ejemplo, de los estudiantes indígenas, son insuficientes”, advirtió.
El universitario aclaró que su idea de crear estos centros no es sólo una aspiración romántica, pues ya se cuenta con el Centro Ayuujk UNAM, en el municipio de San Pedro y San Pablo, de Oaxaca, que sienta las bases para llevar educación a las comunidades indígenas.
RIESGOS DE TRANSFORMACIÓN
El académico de 68 años de edad, con casi 50 años de antigüedad en la UNAM, se dice convencido de que la máxima casa de estudios es la institución más importante de la nación, porque tiene el propósito de contribuir primero, a la comprensión y segundo a la solución de los grandes problemas que enfrenta México, sin embargo, aseguró que debe transformarse para seguir cumpliendo su misión de mejor manera.
Y viendo los retos, las dificultades, los problemas que enfrenta la Universidad y que enfrenta México, siento la necesidad y tengo la convicción de que puedo contribuir a orientar a nuestra Universidad para seguir cumpliendo la misión histórica que ha tenido, porque si no nos transformamos con estricto apego a nuestra autonomía, pero también con el uso creativo de nuestra autonomía, corremos el riesgo de que nos transformen desde fuera sin autonomía, y eso es el fin de la Universidad, una Universidad sin autonomía.
Es urgente y tiene que haber un cambio en la construcción de nuevos paradigmas, que se adecuen a las exigencias de una nación multicultural y una nación pluricultural, tiene que haber un cambio para revertir las grandes desigualdades internas que hay, y tiene que haber un cambio para una mayor democratización, esos son tres ejes principales de cambio”, argumentó.
Velasco expresó que, si bien no ve un riesgo inminente de una afectación a la autonomía de la UNAM en estos momentos, es claro que siempre ha existido una tensión con el poder político.
Un gobierno democrático, no tiene que tomar esas divergencias como una amenaza al poder, en lo más mínimo. Entonces la Universidad y el gobierno, los gobiernos tienen que tener una relación con un principio básico, que es respetar la autonomía”, insistió.
BUSCARÍA CAMBIAR EL LEMA DE LA UNAM
En este contexto, el aspirante a dirigir la Universidad señaló que con su formación como politólogo y filósofo, propiciaría la colaboración de las ciencias y las humanidades para vincularlas a los problemas sociales, siempre con una actitud crítica, reflexiva, y nunca dogmática.
La filosofía, lo que propicia es ante todo un pensamiento crítico, constructivo, y no la construcción de una teoría que se pretenda verdadera y necesitamos justo del diálogo y de la preservación de la pluralidad de la diversidad. En una Universidad tan plural como la nuestra, una visión que propicia la defensa de esa pluralidad, en primer lugar, y el diálogo y colaboración, no sólo de teorías científicas y humanísticas, sino también de saberes, es algo necesario y benéfico”, destacó.
Sobre las cualidades que debe tener el nuevo jefe nato de la institución, mencionó un espíritu de pluralismo y de promoción del diálogo constructivo.
Y desde luego la capacidad prudencial para defender la autonomía universitaria como un principio fundamental, y al mismo tiempo para disminuir el conflicto o gestionar el conflicto para bien de la Universidad y para bien de la nación, es decir, es muy importante que el Rector tenga una clara conciencia de los compromisos sociales con la nación”, concluyó.