En el pasado, cuando las malas palabras eran muy desaprobadas, la gente solía ser bastante creativa a la hora de expresar sus sentimientos sin ofender a nadie. Así surgió una de mis expresiones favoritas: “Hijo de tu maíz”, que sustituye la palabra “madre” por “maíz”. Esto no es sólo un eufemismo inteligente; está lleno de historia y significado. Esta reverencia por el maíz ha colocado a los humildes elote a la vanguardia de la cultura mexicana.
La dieta tradicional de las culturas prehispánicas consistía principalmente en maíz, calabaza, frijol y chile, ocupando el maíz un lugar especial en nuestra cultura al ser el único ingrediente presente en todos los mitos y leyendas fundacionales de las culturas mesoamericanas. Por ejemplo, en el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, se narra que el primer hombre fue hecho de maíz. Entonces, en cierto modo, somos verdaderamente “hijos del maíz”.

En la vida cotidiana, el maíz se utilizaba como moneda, se ofrecía en rituales y ceremonias, se entregaba a las comunidades vecinas para mantener la paz y se servía como alimento básico. En determinadas comunidades locales todavía existen fiestas y rituales relacionados con el maíz. Por ejemplo, el 14 de septiembre en la Sierra de Guerrero, al sur de México, se lleva a cabo la fiesta del Xilocruz, que presenta multitudes, fuegos artificiales, bailes y ceremonias en la milpa (campos tradicionales mexicanos) para bendecir la cosecha.
¿Cuánto maíz se consume hoy en México?
En México, el maíz amarillo se utiliza principalmente para ganadería y otros fines industriales. Por otro lado, el maíz blanco, que se presenta en más de 50 variedades entre morado, azul y rojo, representa el 20% de nuestro gasto anual en alimentos. Los agrónomos utilizan el término “maíz blanco” como clasificación simplificada para estas variedades.
- México consume un promedio de 23 millones de toneladas de maíz blanco al año.
- Cada mexicano consume entre 140 y 200 kilogramos (300 y 440 libras) de maíz blanco al año.
- El mexicano promedio consume entre 56 y 80 kilogramos de tortillas (123 y 180 libras) al año, unas 6 tortillas al día y 2,206 tortillas al año.
¿Qué pasa con el resto de kilogramos de maíz blanco, te preguntarás? Pues el resto se consume en forma de: elotes (maíz en mazorca), esquites (maíz en taza), tamales, gorditas, tlacoyos, corundas, uchepos, zacahuil, tostadas, tlayudas (respiración profunda), totopos, sopes. , huaraches, pozole, quesadillas, flautas, salbutes, bocoles, atepipil, panuchos, chalupas. Definitivamente todos estos valen la pena como artículos futuros.
De vuelta a lo básico: el elote
Propongo que redescubramos el sabor puro del maíz, que puede cambiar la forma en que percibimos los sabores a base de maíz. Te prometo que después de este ejercicio tendrás mucho más discernimiento a la hora de probar tortillas, tamales o chilaquiles.
La forma «Hágalo usted mismo»
- Compra maíz blanco en el supermercado o mercado.
- Si el maíz aún tiene hojas, quítalas hasta que solo queden las adheridas a los granos. Algunas personas prefieren quitar todas las hojas y lavar bien el maíz, pero dejar las últimas hojas puede ayudar a conservar más sabor.
- En una olla grande, hierve suficiente agua para cubrir el maíz. Agrega sal al gusto y un par de hojas de epazote.
- Una vez que el agua esté hirviendo, agrega el maíz. Déjalo cocinar por 20 minutos o hasta que esté tierno.
- Retira el maíz, déjalo enfriar y disfruta del bocado tal cual, sin añadir nada.
La forma «más fácil»
- Encuentra tu puesto de maíz favorito y pide un elote o esquites (maíz en taza).
- Cuando preguntan: «¿Con todo?» o “¿Con todo?” (limón, sal, mayonesa, queso y chile picante) responda: “Primero déjame probarlo solo”.
- Dale un mordisco al maíz y disfruta del sabor puro.
- Si lo deseas, devuelve el maíz y di: “¡Póngale todo!” o “Adelante, agrega todo. No tengo miedo». Normalmente solo pido limón, sal y un poco de chile suave.
El sabor del elote

Lalo Plascencia, chef e investigador, califica el sabor del elote como “elegante”. Tiene toda la razón. El maíz blanco tiene un sabor muy suave, herbáceo y ligeramente dulce. En el video de esta semana, también me verás preparando maíz azul. Su sabor es más complejo, terroso, ahumado, fuerte y en ocasiones incluso amargo, pero aún sabe a maíz.
También compré cacahuazintle. Asado tiene un sabor espectacular. Se distingue porque tiene granos más grandes, ideal para hacer pozole.. Su sabor es similar al maíz blanco pero más almidonado. Algunas personas dicen que sabe a nueces; No lo veo del todo, pero ¿quiénes somos nosotros para juzgar?
Consejo adicional: si sigues una dieta vegana o vegetariana, utiliza caldo de maíz como sustituto del caldo de pollo o de res. Creará un sabor completamente diferente y sobresaliente.
Después de nuestro pequeño experimento, podemos cantarte la melodía que usamos para adoptar oficialmente a conciudadanos: “¡*Insert your name*, hermano, ya eres mexicano!”
María Meléndez es una bloguera e influencer gastronómica de la Ciudad de México.