Wall Street cerró con ganancias esta semana, después de empezar el lunes en rojo, espoleado por los buenos datos económicos, con subidas del 0,2 % en el S&P 500 y del 0.7 % en el Nasdaq, además de una marginal en el Dow Jones de Industriales, su principal indicador.
El S&P, de hecho, llegó a registrar su mejor cifra del año. Tanto este índice como el Dow encadenan seis semanas al alza, su mejor racha desde 2019.
Según los analistas, el mercado ha acogido con optimismo los buenos datos del empleo de este viernes, que apuntan a ese ansiado «aterrizaje suave» de la economía que la Reserva Federal estadounidense (Fed) ha buscado con su ciclo de subidas de los tipos de interés.
Con la inflación cada vez más cerca de su objetivo del 2 %, la mayoría de inversores considera que el banco central comenzará a bajar los tipos en la primera mitad de 2024, según la herramienta FedWatch del Grupo CME.
«Mientras el aterrizaje suave se mantenga intacto, la tendencia hacia las acciones y los activos de riesgo permanecerá positiva», le dijo a la cadena CNBC el analista Michael Arone, de State Street Global Advisors.
Tan marcado fue el optimismo este viernes en la bolsa neoyorquina, que las acciones de gigantes como Boeing, FedEx y Costco alcanzaron sus cifras más altas del año a lo largo del día.
Sin embargo, las buenas cifras del empleo (la tasa de paro se redujo en noviembre al 3.7 %, pese a que los analistas esperaban que se mantuviera en un 3.9 %) obligaron a una cierta cautela, con el bono a diez años del Tesoro, el de referencia, recuperando sus niveles de comienzos de septiembre y cerrando en un 4,233 %.